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07 mayo, 2011

Cigarrillo no legal


Inhalaba todo el humo del ambiente, del cigarrillo, no era un cigarrillo legal. Me gustaba saborearlos con el olfato y dejarme llevar horas y horas, acabar con puñaladas mis problemas durante los efectos de esa droga. Reía sin ningún motivo aparente, reía cuando veía por la ventana pasar a alguien, reía cuando de repente mi compañero cambiaba de canal, cuando empezaba a hablar y no podía continuar por una risa que no tenía ni principio y que parecía que tampoco tenía final. Por esas horas era libre, podía volar, podía soñar, podía ver cosas que ni estando ebrio conseguiría ver, sentía que el peso de las miradas, de las acusaciones, de las mentiras desaparecían cual rayo de sol en una tormenta, vertiginosamente. Ya hasta me parecía normal consumir drogas, día si día no, ya era rutina, pero esta rutina me gustaba. El echo de olvidar me entusiasmaba y cada vez tenía más ganas de seguir viviendo para poder vivir en la ignorancia, de esa dulce ignorancia, que aunque no durara casi nada seguiría siendo la dosis perfecta para seguir, para seguir viviendo y para seguir aguantando todo el peso de la vida.

1 comentario:

  1. dulcee calada prohibida...
    SIempre me recuerdan a una persona :)

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El esqueleto de lo que fué

"Si comparásemos el estado actual de la Tierra con el que solía ser, tendremos la sensación de que nos encontramos solo delante de los restos óseos de un cuerpo desolado por la enfermedad. Desprotegida totalmente de carne y de grasa, La Tierra solo es el esqueleto de lo que fué" Platón